Tocarlos, acariciarlos, mirar su comportamiento y conocer las características de distintos animales, es una experiencia sensorial y cognitiva muy valiosa para los niños. Pero, además de ello, ¿por qué es bueno que los niños tengan contacto con animales en la etapa infantil?

Bien sea como mascotas, a través de visitas o actividades dirigidas, el acercamiento e interacción con animales contribuye en el desarrollo educativo, social y emocional de los niños

Ayudan a fomentar valores

El contacto habitual con animales enseña a los niños valores como la empatía, la protección, el compromiso, el amor y la amistad. Cuidar, alimentar y jugar con un animal, además, transmite el valor de la responsabilidad y el respeto.

Los niños que desde temprana edad tienen una mascota, desarrollan habilidades y capacidades que los harán mejores personas y adultos más responsables.

Dan calma

Hablar, tocar, relacionarse con un animal, aunque no sea propio, tiene efecto tranquilizador en los niños. Son una fuente de relajación y calma. Reducen la ansiedad y el miedo, y les aporta seguridad y bienestar.

La relación con los perros o los gatos ejerce como estabilizador de la conducta infantil. Contribuye a fomentar la alegría y a eliminar la tristeza, así como a disminuir los miedos que son normales en la infancia. De hecho, los niños acuden a su mascota cuando quieren encontrar alivio a situaciones emocionalmente complicadas. Son un acompañamiento muy valioso durante el período de adaptación.

Contribuyen al desarrollo emocional

Los niños que tienen contacto con animales en la etapa infantil suelen mostrar un desarrollo social y emocional más avanzado, que los que no lo tienen. Expresan mejor sus sentimientos y el afecto. Están mejor integrados entre sus iguales. Son más cooperativos y tienen mejores interacciones sociales

Las mascotas, además, contribuyen a aumentar la autoestima, mejorar la integración familiar y disminuir los problemas de comportamiento. Permitiendo, así, que desarrollen con más facilidad el equilibrio emocional.

Sensibilización ante el entorno y la naturaleza

Otro de los grandes beneficios de la tenencia de animales en la infancia, es que permiten que los pequeños crezcan con sensibilidad hacia otros seres vivos. Aprenden a cuidar y a respetar el medio ambiente.

Los niños que conviven o desarrollan amor por los animales son más empáticos con otras especies y sensibles ante temas ambientales.

¿Qué es emocionan-dog-te?

Emocionan-dog-te es una propuesta educativa que desarrolla el Centro de Educación Infantil Bilingüe Bambú, de la mano con Fundación Acavall. El proyecto consiste en la visita al centro de perros de terapia, con los que los niños interactúan, los tocan, los acarician y les dan afecto. Y así, sacar el máximo provecho de todos los beneficios del contacto con animales en la etapa infantil.

La misión de este proyecto es contribuir con el desarrollo integral de los más pequeños. Enseñarles a respetar y cuidar tanto a los animales que nos rodean como el entorno en el que vivimos. Además, de procurar que entiendan la importancia del bienestar animal.